Testimonio Betzabé

Testimonio Betzabé

Soy madre de dos niñas, una de 9 años y otra de 1 año y 4 meses.

Les contaré mi testimonio, ya que desde ese día ya no dejo salir a mi hija más grande sola. Una semana antes del 31 de Diciembre del 2015, fuimos con mi hija a comprar a la zona 1. Íbamos a tomar el transmetro y teníamos que hacer fila. Como a un metro, tal vez, un hombre ya mayor se le quedaba viendo a mi hija, y  no con mirada de, “tan linda la nena.” No, era una mirada horrible, y en cuanto yo me percaté, maltraté al hombre diciéndole que qué miraba, y él, en su nerviosismo o miedo, salió corriendo de la estación del transmetro.
Fue una experiencia muy fea, la verdad, pero hay que tener más cuidado con nuestras hijas mujeres, ya que no solo nosotras las mayorcitas sentimos acoso.

Testimonio Leticia

Testimonio Leticia

Suelo vestirme con ropa floja y poco llamativa cuando tengo que caminar lejos y tomar buses por miedo a que alguien invada mi espacio personal, pero para una entrevista de trabajo no tuve opción y opté por arreglarme. Mi pareja me hizo el favor de irme a dejar, pero no podía esperarme porque tenía mandados que hacer. Por casualidad la entrevista fue en una calle donde hay, también, un prostíbulo “de prestigio.” Salí a medio día de mi entrevista y, con toda la rapidez que pude, pasé frente al prostíbulo, donde los de seguridad me persiguieron con la mirada. Más adelante había una construcción y dos de los albañiles se adelantaron, prácticamente terminé rodeada por ellos. Corrí, hasta la esquina, antes de que se cerraran o acercarán más, pues sabía que a la vuelta había un par de patrullas de la policía… Para qué? si al pasar frente a ellos, uno se acercó y me olfateó como un perro! Y, por supuesto, lo acompañó con la encantadora frase, “feliz tarde, mamita.” Educado oficial.

 

¿Cuál es el punto de cuerpos de seguridad a quien les temes? Cómo se promueve el respeto y el sentido de la seguridad cuando aquellos cuyo trabajo es protegerte, lo que hacen es ponerte en peligro, al denigrarte, al promover el descaro y la agresión?

Testimonio de Mónica

Testimonio de Mónica

Me gusta tanto que en este momento exista un espacio virtual para hablar del tema. Una mujer puede ir y venir a donde quiera y como quiera, especialmente con lo que la haga sentir mejor. A mis 22 años ha sido bastante difícil controlar está situación pues me toca andar en bus, y mi trabajo, que consiste en capacitar personas, hace que mi presentación personal sea importante en muchas ocasiones. Sin embargo es detestable escuchar a tantos tipos diciendo cosas obscenas y haciendo gestos realmente desagradables. Lo peor que me ha podido ocurrir y que sobrepasó los límites de mi tolerancia fue en una playa. Estaba tomando el sol cuando un tipo que, honestamente no sé de dónde salió, empezó a masturbarse frente a mí. Fue desagradable y lloré por varios días debido a esto.

Testimonio de Bárbara

Testimonio de Bárbara

Desde hace muchos años he sido víctima de acoso callejero. Lamentablemente, para mi, las formas de mi cuerpo aparecieron desde muy temprana edad, lo que trajo consigo, al inicio, miradas inadecuadas, luego, acoso verbal, y en algunas ocasiones,  abuso físico;, manoseo o “metidas de mano,” como vulgarmente se conoce en Guatemala. Recuerdo en mi adolescencia tratar de siempre salir con un suéter amarrado en la cintura, nunca salir con falda, a menos que fuera en compañía de padres o familia.  Ya en mi vida adulta, el acoso no han cambiado en gran medida; siempre que las circunstancias lo permiten, evito usar ropa entallada o escotes, llegó al extremo de no maquillarme, así llamar la atención lo menos posible. Es lamentable que aun en este tiempo, las mujeres tengamos que reprimirnos en cosas tan simples para poder caminar tranquilamente en las calles. Sin embargo no se vislumbra una solución hasta que no se inculque el respeto en casa, hasta que estos hombres entiendan que el daño psicológico que causan, y que estoy segura no quisieran que sus hijas, madres, hermanas y esposas padecieran a mano de desconocidos.

Testimonio Mariam

Testimonio Mariam

Desde muy pequeña, aproximadamente a los 9 años de edad, recuerdo la excesiva incomodidad que me provocaba ir a la tienda, debido a que había un grupo de adolescentes que se sentaban en las afueras del sitio y quienes en cada ocasión que yo visitaba el lugar me acosaban con sus comentarios. Leer más

Testimonio Teresa

Testimonio Teresa

Cerca de mi casa, todos los días, en la tarde, cuando regreso del trabajo, están siempre como 5 tipos que no se cansan de molestar y decirme cosas ofensivas. El otro día un tipo de esos me toco el trasero. Leer más

Testimonio Gabriela

Testimonio Gabriela

Vivo un acoso constante, ya que siempre sucede en la misma cuadra. No es lo mismo a encontrarte a alguien siempre y que te vea casual, pero este hombre me ve y su una mirada es insistente, incómoda, y perversa. No le importa si va con su esposa o si yo voy con alguien. Me desagrada, me molesta, siento que deberíamos poder caminar libremente; sin chiflidos, “piropos” o miradas acosadoras.

Testimonio Diania

Testimonio Diania

Me han tocado dos veces los glúteos. Una vez iba caminando sola por la sexta avenida y la otra, caminaba junto con mi mamá. No respetan y son cobardes, pues salen corriendo y ni tiempo da de darse la vuelta y ver quién fue. En otra ocasión varios policías fueron quienes, a mi hermana y a mi, nos dijeron “piropos.” Da miedo. Leer más

Testimonio Estela

Testimonio Estela

Hace poco visité Antigua Guatemala. Iba caminando por el arco con mi hija y una amiga y al lado opuesto iban caminando unos jóvenes. Al acercarnos, uno de ellos me dijo cosas como “que chula,” y al mismo tiempo alzó su mano hacia mi cara, trate de esquivarlo, pero logró tocar mi boca lo cual me causó mucho asco. Me pareció un gran abuso. Es gente que no tiene ninguna clase de respeto hacia los demás.

Testimonio Andrea

Testimonio Andrea

Has sentido la sensación cuando caminas sola y a lo lejos ves que vas a pasar a la par de hombres? Inmediatamente mi sistema se pone en sentido de emergencia, mi corazón se acelera, porque sabe que algo me van a decir. Se acercan a mi oído (invadiendo mi espacio), Leer más