Testimonio Bernarda

Testimonio Bernarda

Volvía de mi hora de almuerzo a mi oficina, por una de las aceras. Un conductor de tuc-tuc bajó la velocidad y se acercó para decirme, “Si quiere se monta y me la monto.” Yo ignoré al tipo y seguí caminando, pero insistió con el típico, “Sht sht, le estoy hablando.” Como lo ignoré, me dijo una serie de insultos. Yo me detuve y seguí caminando en el sentido contrario. El tipo a los días volvió a pasar por la misma calle a la misma hora, esta vez, acompañado de otro hombre que intentó tocarme desde el tuc-tuc. Yo me hice a un lado y decidí, mejor, cambiar la hora en que salgo a almorzar. Es triste ver que las personas se den cuenta que te pasa esto, y nadie haga nada por ayudarte, y más, que existan hombres que crean que pueden hacer este tipo de cosas.

Testimonio Laura

Testimonio Laura

Hace ya un año que pasó, pero todavía me causa molestia. Iba caminando cuando, de repente, vi a dos chicos que iban en una moto, el que iba atrás me pasó dando una nalgada. Fue tan horrible, que no quisiera que a nadie más le ocurra. También, en otra ocasión, iba en un bus colectivo urbano y un hombre metió su mano por la parte trasera del asiento donde estaba una señora. Pobrecita. En otra ocasión iba en un microbús y el ayudante se me pegaba demasiado, me moví y pensé que quizás era la forma en que iba, pero, igual, él se movió y se volvió a pegar. De chiflidos y de palabras obscenas pasa de vez en cuando. La verdad, me da miedo.

Testimonio Lourdes

Testimonio Lourdes

Un día que iba por el mercado, pasó un camión lleno de policías de la PNC, y me percaté que uno de ellos, ya mayor y horrible, me vio de pies a cabeza durante todo el trayecto y tuvo el atrevimiento de voltearse para seguir viendo después de que el camión me pasó. Sentí como si me desnudara con la mirada, fue lo peor.

Testimonio Andrea

Testimonio Andrea

Cuando Guatemala celebraba el triunfo del guatemalteco Carlos Peña en el “Latin American Idol”, el mismo Peña organizó un concierto gratuito en su regreso al país, en el cual aprovechó para agradecer a la población el apoyo brindado.

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Testimonio Rocío

Testimonio Rocío

He sufrido varias veces de acoso callejero, ya que en el pueblo donde yo vivo, los hombres, desde niños a hombres mayores, siempre tienden a chiflarme o incluso acercarse a mí y decirme palabras muy abusivas o subidas de tono, ni decir que una u otra vez alguno a intentado tocarme de forma inapropiada.

Testimonio Marcela

Testimonio Marcela

Soy una mujer separada, desde hace 5 años estoy tramitando mi divorcio. En los 20 años que duré casada sufrí de violencia psicológica, patrimonial, económica, verbal, y violencia física. Tuve que denunciar a mi ex para poder salir de mi casa junto con mis hijos. El caso es que, desde que estoy sola, los hombres creen que, por no tener a un hombre al lado, tienen derecho de decirme toda clase de patanadas. Desde decirme que me hace falta tener sexo, hasta decirme “Si quieres yo te hago el favor.” No puede uno molestarse un poco porque ya dicen que es falta de sexo, como si solo eso necesita una mujer, y hasta te dicen “Como ya estas vieja no tienes porque estar escogiendo con quien acostarte, cualquiera que te lo pida te está haciendo un favor.” En mi trabajo me ha pasado de todo, hasta me preguntan “Quieres tener sexo conmigo?” Que horror. Te quieren hacer sentir menos solo por el simple hecho de tener la edad que tienes.

Testimonio Jessica

Testimonio Jessica

Todos los días camino hacia mi trabajo, para llegar tengo que cruzarme la pasarela que comunica  la zona 8 con Colinas de Pamplona. En mi recorrido hacia la pasarela existe una calle donde hay varias fábricas y negocios de motores. Cada mañana paso frente a ese lugar, donde se encuentran sentados varios grupos de hombres, y realmente ya estoy cansada de escucharlos chiflarme y gritarme estupideces. El respirar profundo y caminar más rápido no funciona. Es frustrante no poder hacer nada. Soy solo yo y ellos como 30.

Testimonio Angie

Testimonio Angie

Trabajo como presentadora de noticias, y muchas veces me toca caminar arreglada, con tacones y vestido, hacia el parqueo afuera del edificio de los estudios.

Cada vez que pasa un hombre diciéndome una vulgaridad susurrada, lo he resuelto devolviendo su improperio gritando algo como: “DEJE DE DECIRME OBSCENIDADES, MALDITO COBARDE”.

La última vez, incluso logré alertar a un guardia para darle un susto.

Exijamos nuestro lugar.

Testimonio Nesa

Testimonio Nesa

Yo iba una vez a subirme al transmetro en la parada de El Calvario. Mientras hacía cola, varios hombres me empujaron para entrar. Un señor que estaba detrás de mí me abrazó buscando mis pechos. Le torcí los dedos y lo arañé. Luego de eso, me tocó el trasero y me empujó. Empecé a gritar y a insultar, pero más señores me empujaron a mi y terminé casi en el piso.

Me dijeron que era mi culpa porque era una ofrecida, MIENTRAS YO SOY CONSERVADORA Y APENAS Y MUESTRO MIS BRAZOS! Siendo yo menor de edad, me trataron mal y me acosaron.

 

Cuando subí al transmetro en la zona 1 y puse mi mochila para sentarme, un señor me la quitó, la tiró y se sentó.
Me ha pasado también en las calles, pero los insulto.

Testimonio Miriam

Testimonio Miriam

Les comento que hay un señor que sube en el bus #69 (65) en Santa Fe, que busca, a propósito, quedar frente a la espalda de alguna mujer con tal de rozar sus partes en los glúteos de ella. A mi me sucedió una vez. El tipo no se corría y tampoco me daba permiso para moverme. Fue una cuadra la que estuve así, logré quitarme y un chico me dio su lugar. No hice ni dije nada por vergüenza, pero me arrepiento de eso, ya que lo he vuelto a ver y siempre está buscando quedar parado detrás de las mujeres. Chicas, tomen nota: transita de Santa Fe a la Terminal, zona 4.