Violencia contra la mujer

La violencia sexista es aquella que se ejerce para la dominación de personas de acuerdo a su sexo. En este caso hablamos de la violencia que se ejerce a las personas con sexo femenino, las mujeres. Existen varios tipos los cuales describimos a continuación.

Simbólica

Es aquella que se ejerce a través de patrones culturales y de la imposición del género, con representaciones simbólicas de lo que es “ser” mujer u hombre.
Dentro de este tipo de violencia, las mujeres son instruidas a tener miedo. Se les niega el derecho fundamental a la seguridad y al libre movimiento, se coartan sus comportamientos y su libertad; se les fuerza a dejar de hacer cosas, renunciar a espacios, limitar el libre disfrute de su cuerpo y de la sexualidad.

El acoso callejero hace que la mujer tenga miedo de caminar en las calles, no se siente segura, limita su propia autonomía por temor a ser violentada en los espacios públicos.

Estructural

Es aquella que se ejerce a través de los roles sexistas y de la división sexual del trabajo, de la sociedad y todos los estamentos que la configuran.

Dividir la socialización y el trabajo con base al sexo ha hecho que a las mujeres se les oriente en profesiones de cuidado y atención a los demás, que permanezcan en casa (en lo privado) limitando su participación en los espacios públicos que han sido destinados para que los hombres interactúen en él.

Pensar que una mujer debe comportarse y vestirse de cierta forma cuando transita en los espacios públicos responde a una violencia estructural, pues esperamos cierto comportamiento por el solo hecho de ser mujeres y este mismo comportamiento no es exigido a los hombres. Así, las personas piensan que las mujeres deben ir vestidas de tal forma cuando van por la calle y que no es importante cómo van vestidos los hombres cuando están en los espacios públicos.

Directa

Son todas las expresiones de violencia que se ejercen directamente por parte de hombres concretos sobre mujeres concretas, desde la trata de mujeres, la patrimonial, los abusos sexuales, el maltrato habitual, la violencia sexual, entre otros.

El acoso callejero sexual es violencia directa cuando la vida de las mujeres es violentada a través de amenazas, proposiciones de violencia sexual como la violación, persecución, palabras que generan violencia psicológica y miedo.

A través de la violencia en los espacios públicos se limita la autonomía de las mujeres y la libertad que necesitan para conducirse de forma segura en la calle y otros espacios públicos.

 

¿Qué son las relaciones desiguales de poder?

Cuando hablamos de relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, nos referimos a que los hombres tienen más poder cuando se relacionan con las mujeres debido a un sistema cultural, económico y político que favorece esta desigualdad (patriarcado). Podemos evidenciar estas relaciones desiguales a través de las múltiples formas de expresión de la dominación masculina, una de esas formas es el cómo las mujeres ocupamos el espacio público . El cuerpo de las mujeres bajo esta dominación ha sido definido como un objeto de deseo pero no para el ejercicio de la libertad.

El acoso sexual callejero es una evidencia de las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, pues los hombres creen que pueden expresarse sobre el cuerpo de las mujeres porque es un objeto de placer y ellos tienen derecho sobre él.

Referencia bibliográfica: Curso de autodefensa feminista para mujeres. Maitena Monroy Romero.

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